La llamada animal

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Animales: Maestros y Sanadores

jueves, 21 de noviembre de 2024

Zihra, la Promesa de Vida

Este mes es el cumpleaños de Zihra, la gran hija de Marah, Madre de los Leones Blancos de Timbavati. Ha cumplido 21 años, una cifra nada desdeñable para un animal que según antiguas creencias no podría sobrevivir en un entorno natural.




                               Zihra foto de White Lion Protection Trust


                                


Zihra es la madre a su vez de Nebu, Matsieng y Zukhara. El legado continúa y ella es hoy la gran reina que sostiene el legado que ha sido y es la magia de los leones blancos en Timbavati.


Su energía es contundente, activa e impecable. Nos trae la fuerza cuando las tierras han sido saqueadas, cuando tu tierra interior se siente vacía o estéril, tras el saqueo que ha obrado algún momento de tu vida de miedo o caos.

Zihra no es suave, es contundente pues,¿ Cómo poner sino fertilidad a lo vacío? ¿Cómo dar esperanza y fuerza a lo caído?. Zihra no pide permiso, arrasa, quema, engulle, barre y agita. Sin esas cualidades , imposible limpiar lo que está hecho añicos. Porque si, a menudo , nos rompemos. Es así, no hay curas. Es lo que toca vivir. No es un error o eres menos espiritual por vivir un caos, una enfermedad o un momento complicado. Qué hay muchas maneras de experimentar, y no sólo hay aprendizaje desde el dolor, si. Absolutamente. Pero para eso están otros Leones, Zihra viene a aliviar desde la fuerza y la purificación, nada de autocompasión ni lástima. Pero llega en los momentos donde el péndulo ha vivido un extremo y nos ha golpeado.


Zihra es la fuerza femenina purificadora, fertilizadora y que otorga vida y la une. Es la bisagra entre Marah y Nebu. Es la Hija y la Madre. Es el punto en el cuál se toca el símbolo del infinito. Ella sostiene y agarra, uniendo lo sagrado y otorgando equilibrio. Es calmada aunque activa y feroz. Nos da el empujón pero no el frenesí descontrolado. Zihra nos habla de estos momentos convulsos que vivimos como sociedad humana, y su mensaje nos llega profundo:


“Soy la Hija de Marah, la Madre de Nebu, y mi legado perdurara más allá del tiempo y las estrellas. Gaia no es nuestra primera Tierra, como tampoco sera la última. Somos seres del universo y nuestros mensaje viene con fuerza desde hace muchos años.


No soy dada a hablar demasiado, las palabras a veces atormentan más que ayudan, sobre todo en los momentos en los que la vida golpea y el terror se asienta en vuestras mentes. La palabra genera mas laberinto, las acciones destierran los monstruos. Por eso me gusta moverme. Si me ves en este momento no te estaré mirando fijamente sino que te rodearé y observare con mi paso lento y comedido. Pero ten por seguro que saltaré y destruiré todo aquello que quiera dañarte. Tras mi paso, las energías quedaran aquietadas, soy la ola que llega a la orilla y destroza, y a la vez da  fertilidad a las Tierras. Soy la purga, la devoción a la Madre Tierra, a las Madres Sagradas. Si algo ha sido saqueado, infecto o contaminado, llego y lo purifico. A menudo es complicado entender estas acciones de la tierra, pero no tenéis que entender nada, solo experimentar y sentir.


En estos momentos de memorias de dolor, de ansiedad, de sentires que aturullan la mente y golpean el físico, solo hay una salida: MOVEROS. No os quedéis quietos esperando el golpe, no os regodeéis en la lástima de vuestra mala suerte,moveros. Un paso, perfecto. Dos pasos, mejor aún. A rastras, en pie, ayudada por otros, ¿acaso eso importa? El honor reside en tus huesos, nadie puede arrebatártelo ni aún matándote, los huesos son de Gaia, y ahí está tu honor. Sino lo crees, escúchalos cantar y acuérdate de que eres parte de ella. No es falta de honor lo que sientes a menudo ,es tu orgullo malherido, y está bien que lo sientas. Pero no lo niegues, aprende de él. El orgullo hincha velas que a menudo necesitamos para navegar por el rio, pero recuerda que una vez que estes cerca de la orilla, deberás plegarlas para no dañarte y dañar a otros. 


Mirar el día, no la semana. Observar el cielo. Respirar y moveros. Fluir en la manera que os llame. Rodearos de aquello que os nutre. Personas, animales, tierras que os dan y a las que dais. Y sed pacientes. La tierra tiene un tempo. Un flow que va a determinada velocidad, a veces se acrecenta otras se relaja, no es un tiempo estático, es dual. Ta, ta… ta, ta…. Ta, ta…. Se compasivo y comprensivo contigo lo primero pero no te des pena, ni te excuses mirando hacia fuera. Deja de quejarte , de bloquear tu curación dejando que entren las energías que mueven las partes del miedo. Solo tú  eres tu guardián. El agua de noviembre es una gran aliada, ella da paz y sosiego. Limpia y purifica más que nunca. Es agua con una luz especial, la de los Ancestros. Así que trabaja con ella, siéntela en tu cuerpo físico y ofrécela con amor.



Código de Luz de Los Leones Blancos, Zihra, Promesa de Vida. 


Hoy mi madre se sienta con nosotras, y nos da la bendición de los Ancestros de los Leones Blancos, junto a Aslan. Ellos te hablan y refuerzan nuestro compromiso contigo. Así es, y así sera, hasta el final de los días que todos veamos. Eres nuestra voz y nuestras alas en la tierra de los humanos. 


Sentir el juego que es vivir en Gaia, y cuando no podáis sentirlo rodearos de aquellos que si son capaces y no contaminéis la pureza, sed fertilidad para lo autentico, para lo bonito, aún cuándo os cueste serlo a vosotros mismos. Contagiaros de bondad. Dejad de enfocaros en la destrucción, o eso será lo que creéis. 


Nada esta decidido. 

Aún no. 

Moveros libres.


Zihra a través de Asia Moana


Gracias Gran Madre Zihra, estaremos contigo navegando por el Nilo.

jueves, 7 de noviembre de 2024

LLEGAN LOS ANCESTROS

 

La noche de Samhain, la llegada del fin de año celta y el inicio del tiempo del reposo y la profundidad tuve un sueño revelador.

“Estoy en una isla rodeada de vegetación y veo el ocaso del día, surge un resplandor en el cielo. Es extraño, es como una aurora boreal hecha de nubes algodonosas y se abre creando un camino. Este camino de colores pastel y sedosas nubes se abre, es casi como si bajara hasta la tierra. Y veo cientos, miles de animales salen corriendo por él. Caballos, elefantes, osos, conejos, ballenas, son miles de luces, de animales hechos de auroras y luz que regresan por esa senda de nuevo a la tierra. Se ha abierto algo enorme, regresan los ancestros animales.




Me embarga el jubilo en mi corazón, y grito !ya llegan, ya llegan, regresan, son los ancestros!!! Mi corazón esta contento, salta feliz, es una sensación que me llena. Y de repente veo a unos animales venir corriendo, hay elefantes, rinos, caballos, es como la estampida de Jumanji. Y entre todos ellos, un bebe elefante africano, muy pequeño viene corriendo hacia donde estoy. Se acerca contento, casi dando saltos y es él, oh si, lo percibo, y al llegar a mí y tocarlo y tenerlo cerca, siento su alma. Digo es él, me reconoce. Sabe quién soy, me recuerda. Y siento que es Satao, ese bebe elefante es Satao. Ha vuelto. “

 

Me despierto emocionada, hay lágrimas en mis ojos, y aun siento la tibieza de su piel en mis manos. Me levanto y cojo su foto, está en mi altar de muertos, siempre lo preside él, mi querido Satao, y entonces hablamos:

 

“Somos los Ancestros y hoy venimos a ti. Nos conoces bien pues estuviste a nuestro lado en otro pliegue del tiempo, ya hace mucho. Esto que has visto es la venida de los Ancestros. Muchas personas han recibido esta noche, o noches la llegada de ancestros que estarán asistiéndoles en este mes de noviembre. Animales, tribus, clanes, humanos, todo aquello que fuisteis vuelve a vosotros, para asistiros en este momento vital para tantos. Yo vuelvo contigo, vengo a colocarme a tu lado, soy espíritu, un espíritu joven de nuevo, retozo en la sabana y huelo el rocío de la hierba verde. Me gusta frotarme con los árboles. Y escuchar sus crujidos al romper sus ramas. Esos chasquidos son música para mí. Adoro la tierra, a nuestra madre. He vuelto de nuevo, mi corazón es grande, pero mi cuerpo ahora es pequeño. Mi madre es una Ancestral también del primer tiempo de Gaia, solo ella puede alojarme en su fisicalidad, así es como venimos a la tierra de nuevo. Somos hijos de otros ancestros. Y así la rueda nunca para.

 

Este año los ancestros venimos con mucha intención y fuerza porque sabemos que, muchos de vosotros estáis en un plano de creación y expresión del alma, que batalláis y estáis cansados. Ha llegado el momento de alojar en vosotros nuestras energías ancestrales. No vamos a hacer nada por vosotros, la ley es la ley. Pero si a daros el ánimo, la esperanza, la motivación y la fuerza para seguir la experiencia. Os venimos a recordar quienes sois y cuáles son vuestros dones en estos momentos de incertidumbre y tanto caos.

 Queremos que se nos escuche y nos vean, cada persona y entienda los mensajes. Por eso venimos a ti, a ser escuchados y a contar sobre la vida en la tierra que para otros es tan extraña pero para nosotros no es otra cosa que la pura existencia de la magia en Gaia.

Asia canta canciones para despertar del sueño y amanecer en la senda. Es el momento. Te amo, estoy contigo, ayer, hoy y siempre, somos parte uno del otro."

Satao


A los pocos días las Orcas me envían otro gran mensaje desde Penn Cove, la honra a los Ancestros, podéis ver la historia en el video de mi canal de Youtube: 





Y es por ello que propongo un encuentro para trabajar con todas estas energías de los Ancestros y poder conectarnos a sus aprendizajes y sentires. Es vital para muchos de nosotros, escuchar estos mensajes y tener aun más claro cómo nos guían y que nos estan susurrando los Ancestros en este momento del año.

OS ESPERO EL DÍA 16/11  en plena Luna Llena para este trabajo a partir de las 18.00 hora española. 
(6.00 pm)

Para más información escríbeme a info@hijasdelatierra.es o por whatsapp al +34 644839650

sábado, 26 de octubre de 2024

La Reina de las Abuelas, o Grizzly 399



Ella era conocida por muchos cómo Grizzly 399 del Parque Nacional del Gran Teton, en Wyoming. Ella era, es y será  la Reina del Teton.





A sus casi 30 años, ha sido la hembra reproductora más longeva en todo el Parque de Yellowstone, llegando a criar 4 cachorros en una misma camada. En todo este tiempo, fue madre de 18 crías, de las cuales solo 8 llegaron a la vida adulta. Y era especialmente conocida por su peculiar hábito de rondar zonas urbanas, transitadas por humanos y carreteras. Según algunos estudios, suponen  para evitar encontrarse con machos adultos que podrían poner en riesgo la vida de sus crías, elegía estos lugares.


Finalmente hace tan solo cuatro días, esta cercanía con el ser humano, ha sido su final. La Reina ha muerto atropellada cerca de Wyoming, y su único cachorro ha sobrevivido pero no se sabe nada de él. 


El domingo estaba dando una clase del Círculo Medicinal Animal, y sentí fuerte a una Osa, no la identifique con ella, pues era mas bien una energía totémica que alguien individual. La muerte de los Antiguos siempre me golpea de forma inadvertida. Llega y se aloja en mi corazón como un frio helador y una falta de aire que aprisiona la vida. Me mostró cosas bonitas, esperanza y un nuevo camino que se abría. Era volver a los brazos de la Madre, a la calma del Agua. Curación me decía.


Así que me pidió que me pusiera la Garra en el Corazón, dónde el dolor acucia. Hace algún tiempo me llego una garra de oso, a través de un artesano Navajo. La había colocado en uno de mis altares, junto a una talla de Oso y unas piedras de la zona dónde ellos viven en Ámerica del Norte. Así que me la puse, cerca de mi corazón. Dónde siempre está Ella, y justamente hoy me llega esta noticia.





Muere la Reina del Teton, un alma de los Antiguos, de los primeros que poblaron Gaia. Un animal extraordinario en su biología y un alma espectacular. Ella nos trae esperanza aun en su muerte, pues como tantos otros me han dicho una y otra vez, toda muerte trae un regalo. Quisiera compartir el regalo de la Reina del Teton, con todos vosotros:




Soy la bruma en la montaña, invisible como ella. Estaré en el canto de los pájaros y en las gotas del rocío de las hojas de los pinos. Viviré en los estanques junto a los peces, y en el viento junto a mi vieja amiga Águila. No desapareceré, pues me haré una con la Gran Madre, y mi espíritu volara de nuevo a la Gran Estrella, el Hogar de los Osos. Viviré en todo lo que ha vivido en mí. Y seré el sustento de los que lo fueron para mi. El circulo se cierra una vez más. Son muchas, muchas, y siempre es bonito ver desplegar las alas a la vida y caminar de nuevo al hogar.


Mi hijo estará cerca de mí, buscará a sus hermanas, todo es posible. 


Vengo a hablaros sobre el tiempo, esa ilusión humana que os aterroriza y os hace tanto daño. El tiempo lineal, solo existe en la mente del ser humano. Dónde el humanos ve degradación y caducidad nosotros vemos sabiduría y excelencia. Dónde el humano ve soledad o vacío, nosotros vemos clan y pertenencia. La diferencia radica en la percepción que tenemos diferente del tiempo. Para nosotros todo son ciclos. Vivos, en movimiento. Para vosotros, todo es lineal, empieza y acaba. 


Por eso somos sabias las Abuelas y Abuelos. Por el paso de los ciclos. Ya no nos hace falta fuertes músculos o grandes garras, solo tejer el recuerdo, guiar a otros, recordar las canciones. Y eso es respetado, siempre. Por todos. Soy la Reina de la Montaña, y me respetan todos los Clanes de esta tierra. Pero no me respetan por ser bella o fértil, fuerte, me respetan por ser una Abuela, porque he vivido muchos ciclos aquí. Podríamos decir que soy la Abuela de las Abuelas Osas.







Y como habla el tiempo a través de mi, os vengo a dar un regalo en esta mi última despedida:


Dejar de enjuiciar como usáis el tiempo que se os ha dado en esta vida. Mientras dialoguéis con el tiempo, pasará. El tiempo esta para vivirlo, sentirlo. No para establecer diálogos, razonamientos y observaciones. Lo que hay que observar es la vida, las acciones, los suspiros. Pero el tiempo no debe ser observado, solo vivido. Luego observa lo que hayas vivido y aprende de ello. El tiempo es la partitura donde escribimos nuestra canción, sino fluye jamas habrá melodía.


Asia te llevo en mi corazón y ahora estoy en el tuyo. Junto a Satao, Marah, Aslan, Tili, Cecil y muchos otros. Amamos tú melodía, nunca lo olvides.”


La Reina de las Abuelas, o Grizzly 399 a través de Asia Moana.





Por un mundo en el que el acercamiento entre el humano y la naturaleza salvaje cree vida y la respete.


Imágenes de Infobae de George Frey. AP. Jacob Krank.


Asia Moana


"Sé que algunos administradores de la vida silvestre se esconden detrás de su argumento de que 'sólo gestionamos poblaciones' porque no quieren admitir que existe sensibilidad en seres no humanos. La razón por la que lo hacen es porque les resulta mucho más difícil justificar una temporada de caza en la que se mataría a los osos pardos por deporte, por diversión, como trofeos o porque dicen que hay 'osos sobrantes' para poder cazarlos como si fueran mazorcas de maíz o fanegas de trigo. Saben que si permiten que osos como 399 entren en sus corazones, no habrá vuelta atrás. Un oso pardo salvaje es diferente de un perro doméstico en la forma en que interactuamos con esos animales, pero las mismas emociones amables e inteligencia que admiramos en nuestros perros están presentes, indiscutiblemente, en los osos pardos".

— Tom Mangelsen, fotógrafo de naturaleza de Jackson Hole

https://mountainjournal.org/appearance-of-famous-jackson-hole-grizzly-399-demands-human-reflection

domingo, 13 de octubre de 2024

Una Tigresa nos enseña sobre el Honor

 


Lucy es una tigresa de bengala que hasta ahora residía en el Ecoparque de Mendoza en Argentina, y hace muy pocos días emprendió el viaje de su vida. Gracias al extraordinario trabajo de muchas personas unidas desde el Ecoparque, la fundación Franz Weber y Enfoque Animal, Lucy ha cambiado su residencia a un santuario donde podrá disfrutar de sus últimos años de vida, con dignidad, amor y cuidados propios de su edad y necesidades. The Wild Cat Sanctuary es ya una realidad, su nuevo hogar es algo totalmente diferente a lo que ella estaba acostumbrada. Un cambio para bien. En el Ecoparque cerca de ella, residía Violeta otra tigresa, que murió hace unos meses y no pudo llegar a vivir esta experiencia tan cercana a vivir en la naturaleza. Lucy nació en cautividad se estima sobre el 2008, en Buenos Aires. Me llegó la noticia a través de Mariana, una amiga muy comprometida con la liberación y reubicación de diversos animales del Ecoparque, junto a ella trabajamos  en el viaje de Pocha y Guille al santuario de Brasil. Me pasó los datos y noticia, justamente íbamos a hacer el podcast de este mes sobre la energía de los felinos, todo se colocaba. Así que sin saber demasiado bien los tiempos, comuniqué con Lucy y la sorpresa fue que justamente era la noche anterior a su desplazamiento al santuario. Al escribir estas líneas Lucy está ya en el santuario, feliz y adaptándose, rodeada de maravillosas personas que aman a los animales y los respetan. Esto es lo que Lucy me contó:




El viaje hacia la libertad se vive con incertidumbre y miedo. Huelo tierras y cielos diferentes, sé que a donde voy estaré con mas como yo. Echo de menos a Violeta. Ella fue mi guía y se fue para proseguir su camino y abrirme el mío.  Los humanos no veis los actos de generosidad  fácilmente. Tenéis demasiados apegos, para simplemente daros cuenta. Y a menudo desconfiáis de estos. Eso es porque el honor se olvido hace mucho. El honor de ser leal, del respeto a la vida y al ser. Hay leyes inmutables en este planeta, cómo el día y la noche. El honor, es la fuerza que mueve nuestros corazones para seguir nuestra senda. No una fuerza para derribar o ser astuto, no, una fuerza para no fallarte a ti mismo, para  saber que elegir en cada momento en coherencia con tu corazón y tu momento. El honor que reside en los animales es puro y limpio. La muerte esta rodeada de honor, de respeto y sentir, y todo esto esta dentro del amor. El honor es algo que el hombre ha olvidado, porque ha olvidado quien es. Dentro del telar. El honor te dice cuando tus pasos son buenos desde tú corazón, para ti y para el resto del mundo que tocas. Si tu honor no esta guiando tus pasos, lo hará tu miedo, tu carencia. Y desde ahí no puedes ser generoso o compasivo. El honor no es algo que aprendamos de otros, es algo que reside en nuestra chispa de divinidad que somos. Es un calor en tu interior que hace que te sientas bien, pero no es condescendiente contigo, ni adula, es reconfortante y un hogar. Es cálido y respetuoso con tu espacio. Es hogar. Los que hemos perdido el hogar, atesoramos el honor como algo muy valioso. Es nuestro último reducto. La última frontera antes de caer al vacío. Por eso es importante que los animales cautivos puedan vivir su experiencia con honor, sentir eso. A veces no es sencillo, la cautividad aun elegida, abruma.





Los Tigres ayudamos mucho a anclar el honor en estos lugares a que todos recuerden quienes son, y es lo que tu haces cuando nos escuchas y trabajas con nosotros. Es la mayor medicina, recordar quienes somos. Tu sabes bien que es eso, lo doloroso que es a veces recordar pero lo que rompe el olvido. Mientras tengamos honor en nuestros corazones seguiremos viviendo y apostando por otro día. Cuándo no has tenido ese hogar, esa calidez, no te conviertes en frialdad sino todo lo contrario, puedes llegar a convertirte en el amor que no te dieron, ser el hogar que nunca tuviste. Es complicada, a menudo la experiencia pero nunca sabes que te depara el movimiento. Ahora huelo a otra tierra, estoy nerviosa, me altera este movimiento que no controlo pero respiro y no olvido mi honor de ser quien soy. 


Estoy deseando volver a ver a compañeros que conocí hace mucho. Que tengan calma, que me den calma, espacio y tiempo. Sé a donde voy, se quién soy y Violeta sigue conmigo guiando mi senda. La vida continúa por más enrevesado que sea el camino, si te mueves hay siempre esperanza.


Una de las cosas que más voy a agradecer es ver las estrellas, y sentir el manto de la noche, gracias por esto. Tan solo tiene que suceder un movimiento y todo cambia.”


Lucy nos recuerda la importancia del honor, de algo que nadie ni nada puede despojarnos si nosotros mismos no lo permitimos. Aun en momentos de cautiverio, de maltrato, de vidas tristes o crueles, muchos de ellos no pierden ese  honor del que habla Lucy. Otros muchos les ayudan a sostener esa fuerza del corazón. Los tigres son unos de ellos. Dignidad, honor y respeto son los nuevos valores que estarían bien sintiéramos con los animales en cautividad, y tratarlos desde ahí. Ellos no han olvidado el honor y de nuevo nos ayudan a recordarlo, puesto que como dice Lucy nunca sabes cuando va a cambiar algo, mientras haya movimiento habrá esperanza.





Gracias Lucy, gracias a tantos tigres, todo esto me ha recordado a Tony, a Tibor, a Gala, Dharma, etc otros tigres con los que he trabajado y que siempre me han enseñado ese respeto y honor. Por todos ellos y sus vidas de honor,


Con amor Asia.


Imágenes de Ecoparque de Mendoza, Enfoque Animal y WildCat Sanctuary. 



www.wildcatsanctuary.org


jueves, 3 de octubre de 2024

Un mastín nos habla sobre el vivir


 Hace pocos días hablaba con un mastín que me transmitía un mensaje muy bonito sobre el acierto de vivir. Que, aunque la vida sea dura, cruel y abusiva, está para vivirla porque nunca sabes que puede suceder si mantienes la esperanza. Él tuvo una vida dura, complicada pero ahora lo han acogido unas chicas que son sus ángeles. Él  me decía que, tras una vida tan dura ahora al fin, en un hogar de amor y calidez, para él esto era su gran éxito. Está delicado de salud y yo le preguntaba si se animaba a agarrarse a la vida, qué intención tenía si seguir o ya sentía llegaba su momento. Y me contestó algo que me emocionó, como tan a menudo lo hacen:

 “Vivir o morir no es lo importante, el éxito es que sé lo que es el amor, la calidez y una mano amable. Y si tan solo lo vivo dos días, dos meses o diez años, esto será lo que mi corazón guarde, el haber sentido amor. Si muero mañana, aunque solo haya estado en esta nueva vida, horas, o días, será el éxito de mi vida. No será un fracaso puesto que lo realmente importante es haber sentido. Y sentir la calidez de un hogar, es maravilloso. Mi alma acogerá este sentir y lo anclará en mí, y así mi vida tendrá un sentido. Porque cuando sientes todo cobra sentido,

Me iré sabiendo que el amor estuvo conmigo, que me abrazó y me acunó. Olvidé a mi madre hace mucho, tanto dolor era como una niebla que atenazaba mi corazón, así que empezó a desdibujarse. Perdí el relieve de los bordes y se fue atenuando su recuerdo en mí. No fue algo que sucediera de repente, ni siquiera sabia que sucedía, sin más un día sólo sentí que no tenía claridad en ese recuerdo.

 Y esa tristeza se hizo profunda y arraigó. Pero un día al sentir el amor de un hogar, el recuerdo cobró color. Porque a los recuerdos no los mata el dolor, sólo los cambia de perspectiva. Nada se pierde u olvida, sólo se transforma. Ella no te ha olvidado, los recuerdos viven en su amor a ti. Sé el calor del hogar, sé la vida, y ella vivirá en ti. Contigo. Por siempre. Como mi madre está conmigo. Cómo la Tierra está con Todos.”



Cuando entra el dolor, la angustia y la tristeza, el amor se apaga, es como poner algo en mute. No deja de estar, pero no se percibe igual. No es algo malo, de hecho, es sano sentir el dolor. Pero hay que dejar que recorra el camino, que se agote, que haga su labor y decirle adiós, para que el amor vuelva a ocupar su trono. Amor no desde la visión romántica o alegre de todo es perfecto y soy feliz y mi vida es maravillosa, amor desde estoy viva, gracias.

Y de nuevo me encontré con ese gran concepto del estar viva. Que todos los animales celebran cada día, cada segundo de su existencia. Sólo siendo y estando en la presencia, siendo quienes son, sintiendo lo que llega y la experiencia les trae. Dolor, pues dolor, tristeza, perfecto, vivo y siento y sigo con esperanza. Para algunos los animales no tienen todo este complejo sentir de percepción, pero sólo diré que si he llegado a amarme y a ser mejor humana es gracias a ellos. Ningún humano me ha enseñado lo que ellos, quizás también se deba a que con ellos no hay barreras, sólo amor. Y es uno de los mayores regalos que me dio mi madre. El amor a los animales, haber crecido en una casa donde los animales eran parte de la vida diaria, donde nos rodeábamos de ellos y eran amados.

 

Cómo tanto se habla en terapia, ¿vives o sobrevives? Muchos profesionales hablan de la supervivencia de ese estado de alerta constante y de estrés cómo algo animal e instintivo. Estar en completa tensión, regidos por nuestra parte mas animal. Y lo siento, pero no lo comparto. Solo hablan de la parte fisiológica o biológica del animal, pero olvidan que los animales no son sólo un organismo de células que vive la vida por instintos y motivaciones básicas de vida, un animal vive por existencia. Sabe qué es la vida, la elige vivir y aunque no todos están en la misma evolución, muchos de ellos saben de sobra vivir en total calma. No confundamos estar alerta con estar en supervivencia, creo que al final se han errado los conceptos, o sus asociaciones. Sé como trabaja la mente de un animal, humanos incluidos. Llevo muchos años observando la mía, la de los que me rodean y sobre todo trabajando con la de muchos animales desde diferentes puntos de vista. Y si hay algo que he aprendido es que todo radica en la consciencia. La falta de perspectiva, de comprender las diferentes visiones del mundo, desde cada ser que lo habita, es lo que nos ha dado la ilusión y el dogma del antropocentrismo.




Nuestra visión del mundo es una más, junto a la de los demás de todos los reinos. Comprender como viven otros seres en nuestra realidad física es importante para tener más visión de este gran telar. Pero no nos olvidemos de la realidad emocional, psíquica, energética. Si comprendemos, podemos aprender y evolucionar. Nos haremos más sabios, y también más compasivos. Seremos parte de algo grande a lo que siempre hemos pertenecido. Recordaremos quienes somos, quienes vinimos a ser, no que vinimos a hacer.


Por eso hablo con los animales, pero no solo con ellos, arboles, piedras, volcanes, todo lo que esta vivo, tiene pulso, está dotado de espíritu y se comunica. El ser humano debe volver a escuchar el antiguo idioma de este planeta. Debe volver a sentirse parte intrínseca de la Tierra. Volver a ser sus hijos, sanar las heridas y comprender a todos sus hermanos y por supuesto comprender y amar a la gran Madre que todos compartimos, Gaia.

 

Ellos ya lo hacen, y os seguro que son muy felices en ese compartir. Lo hemos olvidado, pero no hace tanto, aún está en nuestras células y anhelos. Os lo aseguro. Así al comunicar con este bendito mastín que me habló sobre el éxito que es vivir, sané un poco más mi miedo a la vida, que a veces me atenaza. Sané mi miedo a dejar de existir en la memoria de mi madre, porque ella ya no me recuerda. Sané el miedo a errar porque todo cuenta, y cada aliento, lágrima y caída me han hecho ser quien soy. Pero también sané y abracé lo bonito que es triunfar y ser feliz y cuánto me lo he impedido. Todo esto por escuchar a un sabio mastín que me toco el corazón con esa tristeza profunda en su voz, pero a la vez la calma de quien se sabe vencedor de esto que llamamos vida, porque si sientes, todo cobra sentido.




 

Gracias a Nahui, el gran Mastín. A Arantxa de Txicas de Etxauri y toda esa gran familia, especialmente a Eider por ser el amor humano para él.

Podéis encontrarlas y apoyar su excepcional labor en: https://txikasdeetxauri.com/ 

Mamá te quiero.